Arteterapia

Un espacio seguro para escucharte a través de la creación artística

No siempre encontramos las palabras para expresar lo que nos pasa…

A veces sabemos que algo está cambiando, que necesitamos parar, que estamos atravesando una etapa difícil o que simplemente queremos comprendernos mejor, pero ponerlo en palabras no resulta sencillo.

La arteterapia propone otro camino: utilizar la creación artística como una forma de expresión, exploración y autoconocimiento.

No necesitas saber dibujar, pintar ni tener ninguna experiencia artística. En las sesiones de arteterapia no buscamos hacer algo bonito ni conseguir un resultado concreto. Lo importante es el proceso y lo que puede aparecer mientras creamos.

Porque cuando dejamos espacio a las manos, a los colores, a las formas y a los materiales, también podemos empezar a escuchar otras partes de nosotras mismas.

¿Qué es la arteterapia?

La arteterapia es un acompañamiento emocional y terapéutico a través de la creación artística.

A través de propuestas como la pintura, el dibujo, el collage, la fotografía, la escultura, la escritura, el movimiento o el trabajo con distintos materiales, podemos acercarnos a aquello que sentimos, pensamos o vivimos desde una perspectiva diferente.

No se trata de aprender una técnica artística. Tampoco de interpretar un dibujo para descubrir qué significa. Se trata de crear un espacio seguro en el que puedas experimentar, expresarte y conectar contigo misma, respetando tu propio ritmo.

La creación se convierte así en un medio de comunicación y exploración. A veces aparece una emoción. A veces una imagen. A veces una pregunta. Un recuerdo. Una emoción. Y otras veces, simplemente, un poco de escucha.

¿Para quién puede ser la arteterapia?

Para cualquier persona que quiera abrir un espacio para sí misma.

La arteterapia no parte de un diagnóstico, una edad o una determinada dificultad. Parte de la persona, de su historia, de sus necesidades y de aquello que quiere explorar.

Puede ser un espacio para niños y niñas, adolescentes, personas adultas, mujeres, personas con discapacidad o cualquier persona que sienta curiosidad por conocerse mejor y quiera acercarse a sí misma a través de la creación.

Porque en arteterapia importa la persona, no la etiqueta.

Si existe un diagnóstico, una situación concreta o una dificultad, forma parte de la historia de esa persona, pero no la define. El acompañamiento se construye desde quién es, qué necesita y qué puede aportar en cada momento.

Espacio, escucha y vínculo

La arteterapia necesita un marco seguro y cuidado. Un espacio donde puedas sentirte escuchada, respetada y acompañada sin juicios ni exigencias.

Así mismo, el vínculo entre la persona y la arteterapeuta es una parte fundamental del proceso. Desde la presencia, la escucha y el respeto por el ritmo de cada persona, se construye un espacio en el que poder explorar con libertad y confianza.

No se trata de dirigir el proceso ni de decirte qué significa lo que haces. Se trata de estar, sostener, escuchar, acompañar y ofrecer posibilidades para que puedas encontrar tu propia manera de expresarte.

Porque cada persona es diferente. Y también lo es cada proceso.

¿Qué puede aportar un proceso de arteterapia?

Cada proceso es diferente porque cada persona llega con su propia historia, sus circunstancias y sus necesidades. Por eso no hablamos de una receta ni de resultados predeterminados.

La arteterapia puede favorecer:

  • Expresión emocional: Encontrar formas de expresar aquello que resulta difícil explicar con palabras
  • Autoconocimiento: Observar lo que sentimos, pensamos, necesitamos y deseamos desde una mirada diferente
  • Conexión con una misma: Volver a prestar atención al cuerpo, a las emociones, a la intuición y a aquello que muchas veces dejamos en segundo plano.
  • Creatividad y apertura: Experimentar, jugar y probar nuevas posibilidades puede ayudarnos también a encontrar otras maneras de afrontar aquello que estamos viviendo.
  • Regulación y bienestar: Crear puede convertirse en un espacio de pausa, presencia y atención, alejándonos durante un tiempo del ruido cotidiano.
  • Juego y disfrute: Jugar, experimentar y hacer algo simplemente porque nos apetece también es una forma de bienestar. El juego nos permite soltar la exigencia, explorar sin miedo a equivocarnos y recuperar una parte más espontánea y libre de nosotras mismas.
  • Descubrimiento de nuevas posibilidades: A través de los materiales y de los procesos creativos pueden aparecer ideas, imágenes, sensaciones o perspectivas que no habíamos contemplado. Crear puede ayudarnos a mirar lo que vivimos desde otro lugar.
  • Autonomía y capacidad de elección: Elegir un color, un material, una forma, cambiar de idea, empezar de nuevo o decidir cuándo hemos terminado son pequeñas acciones que nos permiten experimentar nuestra capacidad de decidir y construir nuestro propio camino.

No tienes que saber dibujar ni pintar

No necesitas tener conocimientos artísticos ni saber utilizar ninguna técnica. En arteterapia no buscamos hacer una obra bonita ni conseguir un resultado concreto, sino poner en juego lo propio y abrirnos a explorar a través de los materiales y las diferentes propuestas creativas y descubrir qué aparece en el proceso.

Crear para escucharte

En arteterapia, el proceso tiene más importancia que el resultado. Podemos trabajar con pintura, dibujo, collage, fotografía, volumen, materiales naturales, escritura, movimiento y otros recursos creativos…

Cada propuesta es una invitación. Puedes seguirla, transformarla o encontrar tu propio camino. Porque no se trata de hacer lo que «hay que hacer», sino de descubrir qué ocurre cuando te das permiso para explorar.

A veces una imagen nos sorprende. A veces una palabra aparece sin haberla buscado. A veces descubrimos que llevamos tiempo necesitando algo que no nos habíamos permitido escuchar. Y otras veces no ocurre nada extraordinario. Simplemente respiramos, hacemos algo con las manos y nos regalamos un rato para estar. Y eso también es importante.

Un espacio para volver a ti

En Konalas entiendo la arteterapia como un espacio de acompañamiento, vínculo, creatividad y escucha.

Un lugar donde poder bajar el ritmo, explorar lo que estás viviendo y abrir un espacio para ti. Sin exigencias. Sin juicios. Sin tener que saber exactamente qué necesitas antes de empezar. Porque a veces no necesitamos tener todas las respuestas. A veces solo necesitamos un lugar seguro donde poder empezar a hacernos preguntas.

¿Te apetece explorar este camino?

En KONALAS puedo acompañarte de dos maneras:

  • Online, estés donde estés: Sesiones individuales de arteterapia online, para que puedas iniciar o continuar tu proceso desde cualquier lugar, encontrando un espacio de escucha, creación y acompañamiento adaptado a ti y a tu momento vital.
  • Presencial en Bilbao, en Nido Creativo: También puedes vivir el proceso de manera presencial en Nido Creativo, nuestro espacio artístico de KONALAS en Zorroza, Bilbao. Un lugar pensado para jugar, crear, y experimentar a través de diferentes propuestas artísticas. Conoce Nido Creativo

Si sientes que este puede ser un buen momento para ti, tu familia o tu hijo/a, escríbeme y hablamos

Con cariño,

Miren